Museo de la Autonomía de Andalucía
Andalucía es una tierra que ha luchado por su identidad, que ha alzado la voz cuando otros la quisieron silenciar y que ha construido su propio destino con pasión y determinación.
Y si hay un lugar donde toda esa historia cobra vida, ese es el Museo de la Autonomía de Andalucía.
La Casa de la Alegría (Dar al-farah) de Blas Infante

Si hay un nombre que late en cada pared del museo, es el de Blas Infante, el hombre que soñó con una Andalucía libre y luchó por ella hasta su último aliento. Aquí, en la Casa de la Alegría, su última morada, se respira su esencia.
En esta casa, el tiempo se detiene. Sus muebles, sus libros, sus notas… detalles que nos recuerdan que antes de ser un símbolo, Blas Infante fue una persona con inquietudes y convicciones.
Conocerás su historia de forma inmersiva, en una intimidad que solo un paseo por sus estancias puede ofrecer.

El Museo de la Autonomía: donde Andalucía cuenta su propia historia
Ubicado entre Coria del Río y La Puebla del Río, este museo es un portal a la memoria colectiva del pueblo andaluz. A través de pantallas interactivas, documentos históricos y un diseño envolvente, los visitantes pueden revivir momentos clave como:
Los primeros pasos hacia la Autonomía (1868 – 1936)
Corrían tiempos de cambio. En el horizonte de España se dibujaban nuevas ideas de libertad y progreso, y Andalucía no quiso quedarse atrás. Los primeros movimientos autonomistas surgieron entre debates encendidos y proclamas apasionadas. Se redactaron estatutos, se alzaron voces en las Cortes y se soñó con una Andalucía dueña de su destino. Pero, como toda historia de lucha, el camino estaba lejos de ser fácil.
El letargo de la Guerra Civil y la dictadura (1936 – 1975)
La Guerra Civil arrasó con todo. El país se partió en dos, y con él, los sueños de autonomía andaluza quedaron sepultados bajo el peso de la represión. Durante los años de la dictadura franquista, Andalucía vivió en silencio, sus ideales escondidos en sus calles, sus casas y en la memoria de quienes aún recordaban los tiempos de esperanza. Pero en la oscuridad siempre hay una chispa esperando a encenderse.
La lucha popular por la Autonomía (1976 – 1979)
La chispa prendió. Con la muerte de Franco, el pueblo andaluz despertó de su letargo y salió a la calle. Manifestaciones multitudinarias recorrieron las ciudades y pueblos, banderas verdiblancas ondearon con orgullo y una consigna se hizo fuerte: “Andalucía, como las que más”. No se pedía un privilegio, se exigía justicia. Andalucía quería la misma autonomía que otras regiones y estaba dispuesta a pelear por ella.
La Autonomía en las urnas (1980 – 1981)
El 28 de febrero de 1980, Andalucía habló. Con votos y papeletas, decidió su futuro en un referéndum histórico. No fue fácil, hubo trabas, intereses en contra y un desafío legal que casi echa todo por tierra. Pero al final, la voz del pueblo se impuso y Andalucía logró lo que parecía imposible: su autonomía por la vía del artículo 151, al mismo nivel que comunidades con historia previa de autogobierno.
El Estatuto de los andaluces (1981)
El Estatuto de Autonomía de Andalucía se convirtió en la carta de navegación de la región. En él se recogieron los derechos, competencias y estructuras de gobierno que permitieron a Andalucía decidir por sí misma en asuntos clave como educación, sanidad y desarrollo económico. Era el principio de una nueva era, en la que la comunidad andaluza tomaba las riendas de su propio futuro.
La reforma del Estatuto de 2007
Pero las historias no se escriben de una sola vez. En 2007, Andalucía volvió a mirarse en el espejo y decidió actualizar su Estatuto para adaptarlo a los nuevos tiempos. Se fortalecieron los derechos ciudadanos, se amplió la descentralización y se reforzó el papel de Andalucía en el conjunto de España y Europa. Fue un paso más en la consolidación de su identidad y su autonomía.
Nuestros símbolos e instituciones

¿Qué sería de un pueblo sin sus símbolos?
La bandera verdiblanca, el escudo con Hércules y los leones, el himno de Andalucía…
Todos ellos son la esencia de un pueblo que nunca ha dejado de luchar por su dignidad.
Y junto a ellos, las instituciones que garantizan que Andalucía siga siendo un pueblo autónomo y con voz propia.
El compromiso de la cultura en el proceso autonómico andaluz
La cultura ha sido siempre el alma de Andalucía y también su mejor arma en la lucha por la autonomía. Poetas, músicos, pintores, cineastas… Todos han contribuido a forjar una identidad andaluza rica y diversa.
Desde Lorca hasta Camarón, desde el flamenco hasta la literatura contemporánea, la cultura ha sido y sigue siendo un pilar fundamental de la historia y el futuro de Andalucía.
Un jardín con historia viva

Al salir de la casa, el bullicio del mundo moderno se apaga y deja paso a un silencio roto solo por el susurro de las hojas. Este jardín, diseñado por el propio Blas Infante, es un remanso de paz de más de 20.000 m² donde la naturaleza andaluza crece con orgullo.
Entre olivos centenarios, hierbas aromáticas y caminos bañados por el sol, es fácil imaginar a Infante paseando, reflexionando y dándole forma a sus ideas.
Este es una metáfora viva de Andalucía: fuerte, resistente, con raíces profundas que la sostienen y la impulsan hacia el cielo.
Cultura, actividades y memoria andaluza
El Museo de la Autonomía de Andalucía es un organismo vivo, en constante movimiento, donde la historia sigue escribiéndose cada día. Aquí se celebran conferencias, talleres y exposiciones temporales que mantienen encendida la llama de la identidad andaluza.
Durante la Semana de la Autonomía, el museo se llena de voces que recuerdan, celebran y reflexionan sobre el camino recorrido y el que aún queda por andar. Además, abre sus puertas a colegios y turistas para que nuevas generaciones descubran que la autonomía andaluza no fue un regalo, sino una conquista lograda con determinación y coraje.
Visitar el museo
🕰 Horarios de visita
| Día | Horario |
|---|---|
| Martes a sábado | 10:00 – 14:00 y 17:00 – 20:00 |
| Domingos | 10:00 – 14:00 |
| Lunes | Cerrado |
| Festivos especiales | 10:00 – 14:00 |
| Día de Andalucía (28F) | 10:00 – 20:00 |
| Cierres anuales | Agosto, 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre |
📌 Nota: Para visitar la Casa de Blas Infante, es necesaria reserva previa debido a que las visitas son guiadas en grupos reducidos.
Ubicación y contacto
📍 Ubicación: Avenida de Blas Infante s/n, 41100 Coria del Río – La Puebla del Río, Sevilla
📞 Teléfono: 955 656 990
📧 Correo electrónico: museo@fundacioncentra.es
💬 WhatsApp: 699 628 524
🎟 Entrada: Gratuita
🌐 Sitio web oficial
🏛️ Experiencias destacadas
Casa de Blas Infante: Visitas guiadas a la última residencia de Blas Infante, donde se conservan sus muebles, libros y documentos originales.
Sala 28F: Exposición que incluye la histórica pizarra donde se realizó el recuento de votos del referéndum de 1980, clave para la autonomía andaluza.
Jardines: Diseñados por el propio Blas Infante, estos jardines de 20.000 m² cuentan con olivos centenarios y especies autóctonas de Andalucía.
📅 Eventos y actividades
- 📌 Semana de la Autonomía → Actividades culturales y educativas sobre la historia de Andalucía.
- 🎭 Visitas teatralizadas → Recreaciones históricas sobre momentos clave del proceso autonómico.
- 📖 Talleres para escolares y familias → Dinámicas interactivas para aprender sobre la identidad andaluza.
- 🎶 Conciertos y eventos culturales → Especialmente en fechas señaladas como el 28 de febrero (Día de Andalucía).
- 🖼 Exposiciones temporales → Muestras sobre historia, cultura y sociedad andaluza.
Servicios adicionales
📌 Visitas virtuales → Recorrido interactivo de la Casa de Blas Infante y otras salas del museo.
📌 Centro Documental → Archivos históricos sobre la autonomía andaluza y Blas Infante.
📌 Tienda de recuerdos → Libros, souvenirs y material didáctico sobre la historia andaluza.
Siguiendo los pasos de Blas Infante
Archidona
En el interior de la provincia de Málaga, estudié Bachillerato, conocí la realidad de los jornaleros andaluces y escuché la música que luego trasladé al himno de nuestra Andalucía. Aquí se forjaron mis ideales.
Cantillana
Aquí viví 13 intensos años, donde me dio tiempo a abrir mi notaría y escribir el himno de Andalucía. En este bello pueblo de Sevilla conocí a buenos amigos que me abrieron los ojos sobre el problema del campo.
Casares
Aquí nací, en Casares, pueblo blanco de entornos agrestes y naturaleza plena de montaña y mar. Todavía me veo como cualquier niño, agarrado de la mano de mi abuelo, paseando por sus calles empinadas.
Castro del Río
Con este pueblo tengo un vínculo ideológico más que físico. Proclamado como la «Capital del sindicalismo cordobés», Castro del Río influyó y afianzó aún más mi compromiso con el problema agrario.
Coria del Río
A orillas del Guadalquivir, en Sevilla, es el último lugar donde habité. Pueblo de gran belleza, Coria del Río ha conservado un rico patrimonio gracias al cuidado y cariño de sus gentes.
Isla Cristina
En los límites de la provincia de Huelva, aquí pasé una estancia llena de vida, sal y luz. Alegre y vital, ciudad atlántica donde encontrar la paz de la naturaleza.
La Puebla del Río
Pueblo vecino y muy cercano a mi propia casa, donde ofrecía ayuda y asesoramiento a los jornaleros de la zona. La puerta de uno de los parajes naturales más importantes del planeta: Doñana.
Manilva
Aquí pasé veranos inolvidables, es un enclave ideal donde disfrutar de su sendero litoral y del paisaje de viñedos que miran hacia el Estrecho de Gibraltar.
Peñaflor
La localidad donde conocí el amor y tuvo lugar mi casamiento. Situado entre el Valle del Guadalquivir y Sierra Morena, un lugar ideal para el senderismo.
