Manilva
Aquí pasé veranos inolvidables, es un enclave ideal donde disfrutar de su sendero litoral y del paisaje de viñedos que miran hacia el Estrecho de Gibraltar.
Aquí pasé veranos inolvidables, es un enclave ideal donde disfrutar de su sendero litoral y del paisaje de viñedos que miran hacia el Estrecho de Gibraltar.
La localidad donde conocí el amor y tuvo lugar mi casamiento. Situado entre el Valle del Guadalquivir y Sierra Morena, un lugar ideal para el senderismo.
Pueblo vecino y muy cercano a mi propia casa, donde ofrecía ayuda y asesoramiento a los jornaleros de la zona. La puerta de uno de los parajes naturales más importantes del planeta: Doñana.
En los límites de la provincia de Huelva, aquí pasé una estancia llena de vida, sal y luz. Alegre y vital, ciudad atlántica donde encontrar la paz de la naturaleza.
A orillas del Guadalquivir, en Sevilla, es el último lugar donde habité. Pueblo de gran belleza, Coria del Río ha conservado un rico patrimonio gracias al cuidado y cariño de sus gentes.
Con este pueblo tengo un vínculo ideológico más que físico. Proclamado como la «Capital del sindicalismo cordobés», Castro del Río influyó y afianzó aún más mi compromiso con el problema agrario.
Aquí nací, en Casares, pueblo blanco de entornos agrestes y naturaleza plena de montaña y mar. Todavía me veo como cualquier niño, agarrado de la mano de mi abuelo, paseando por sus calles empinadas.
Aquí viví 13 intensos años, donde me dio tiempo a abrir mi notaría y escribir el himno de Andalucía. En este bello pueblo de Sevilla conocí a buenos amigos que me abrieron los ojos sobre el problema del campo.
En el interior de la provincia de Málaga, estudié Bachillerato, conocí la realidad de los jornaleros andaluces y escuché la música que luego trasladé al himno de nuestra Andalucía. Aquí se forjaron mis ideales.